Este sábado 8 de abril se celebró en el Instituto Cervantes de la Ciudad de Nueva York una conferencia sobre la novela de Mario Vargas Llosa La fiesta del Chivo. La apertura del acto estuvo a cargo del novelista español y director del Instituto Cervantes Antonio Muñoz Molina. El panel estuvo formado por catedráticos de los Estados Unidos y México. Los catedráticos presentaron una variada gama de temas en torno a la novela: el totalitarismo del JEFE, las violaciones de los derechos humanos durante la era de Trujillo -y en el presente-, las medidas de contención de la inmigración haitiana, así como una explicación sicológica del legado de terror de Trujillo. La primera en presentar fue la Dra. Avital Bloch de la Universidad de Colima, México; habló sobre el régimen de Trujillo como un regimen “totalitario y represivo.” Según la Dra. Bloch, Trujillo usó la represión sistemática como método para eliminar a todos sus opositores hasta llevar al pueblo dominicano a un estado de parálisis, en el que pudiera hacer su voluntad casi sin oposición. Explicó que un buen ejemplo de esta parálisis es el caso de los ajusticiadores de Trujillos, ya que según ella, las causas que los llevaron a asesinarlo fueron más personales que patrióticas. Es decir que lo ajusticiaron para cobrase deudas pendientes de índole personal: el asesinato de un hermano, el tener que haber matado a un cuñado, etc. Es probable que de no existir esas cuentas pendientes no lo hubieran hecho. Además de Trujillo, la Dra. Bloch habló de Uriana Cabral, la protagonista de la novela, como la encargada de conservar la “memoria colectiva” al contar los horrores del régimen para que éstos no pasen al olvido.
La segunda panelista fue la Dra. Holly Ackerman de la organización sin fines de lucro Amnesty International. Presentó una investigación sobre las violaciones de los derechos humanos en la República Dominicada tanto en la era de Trujillo como en el presente. Se concentró en la masacre de haitianos del 2 de octubre de 1937, aunque también hablo sobre atropellos actuales que se cometen en contra de los haitianos en el país: las deportaciones masivas y la negativa del gobierno a darle partidas de nacimiento a niños de padres haitianos nacidos en la República Dominicana. Además, hizo mención del fallo de una Corte Internacional en contra de la República Dominicana este pasado febrero, en el caso de dos niñas que aunque no tenían documentos pudieron probar haber nacido en la R.D. Sin embargo, el presente gobierno no ha hecho nada al respecto. El pasado diciembre la Corte Suprema dominicana decidió invocar la constitución haitiana en el caso de la nacionalidad de los niños de padres haitianos nacidos en territorio nacional, la cual indica que la nacionalidad se establece por lazos sanguíneos no necesariamente por el territorio. De ese mismo modo citaron un estatuto de la constitución dominicana que establece que dominicano es todo aquel que nace en territorio dominicano, excepto aquellos que estén de paso. Las autoridades entienden que los haitianos estan “en transito” en el país ya que son trabajadores migrantes. En cuanto al sentimiento anti-haitiano existente en la República Dominicana, la Dra. Ackerman dijo que éste ha existido desde la invasión de 1822 y que ha sido consistentemente manipulado e institucionalizado por el estado. Por ejemplo, Trujillo admitió la matanza del 1937 y la calificó de “un regalo al pueblo dominicano” en su afán de erradicar a los haitianos. Sobre el mismo tema también se pronunció la Dra. Silvie Kandé de SUNY College at Old Westbury. Habló de la Masacre de 1937 y de otros “métodos” de contención de la inmigración haitiana utilizados por Trujillo. Aunque el número de haitianos masacrados no es exacto se estipula que sólo el 2 de octubre del 37 fueron asesinados entre 20 a 30 mil haitianos, la cifra no es oficial pero se llegó a ella a través de los archivos de las iglesias a las que asistían los desaparecidos; Además, abordó el tema de la identificación de haitianos basándose en su habilidad para pronunciar ciertas palabras en español entre ellas la tristemente célebre “perejil,” y los castigos para quienes no pudieran pasar la prueba.
Los doctores Lisa Whitten y Fred Millan ambos sicólogos y catedráticos de SUNY College at Old Westbury dieron una interpretación sicológica de la conducta de Trujillo y del personaje Urania Cabral. Según el Dr. Millán la conducta del tirano estaba enraizada en su propia falta de estima. Esa necesidad de control y de la limpieza compulsiva que le eran característicos tienen sus raíces en problemas de identidad. El afán de Trujillo con la excesiva limpieza tenía que ver con el no estar satisfecho consigo mismo, ya que tenía sangre haitiana. Esta insatisfación también se manifiesta en su afán por erradicar a los haitianos del territorio nacional. Los haitianos eran partes de su ser, y su presencia le recordaban su ascendencia haitiana. Además, el Dr. Millán habló de la necesidad de instaurar la violencia y la represión sistemática para poder sostener un reino de terror, logrando de este modo deshacerse de la resistencia del pueblo. Eso explica que Trujillo durara 31 años en el poder... El pueblo dominicano aunque le temía, lo idolatraba. Esto explica el estado de “shock” en que entró el país tras el asesinato de El JEFE. Esta noción estaba tan enraizada en la siquis del dominicano que aún hay gente que aboga por un gobierno como el de Trujillo. Ese paternalismo que los dominicanos sentían bajo el dictador, se pierde con el asesinato. En otras palabras, no se sentían protegido ni social ni económicamente por “papá Trujillo,” se quedaron huéfanos. Muchos aún opinan que con Trujillo estaban mejor…. Por su parte la Dra. Whitten se concentró en las características positivas que ayudan a prevalecer a Urania Cabral, la protagonista de la novela, quien a pesar de la violación y la humillación de la que fue víctima pudo salir adelante. Explicó la sicológa que por lo general no ocurre así con las víctimas de violaciones u otras situaciones violentas ya que se consumen bajo el peso del trauma. Urania utilizó todo su dolor para salir adelante: se marchó del pais, siguió una carrera, logró una profesión exitosa , retuvo su cultura a través de la lectura, luego regresó a su tierra a enfrentar su pasado, y por último vemos un rayito de esperanza en la relación con su sobrina a quien promete escribirle.