Ya se ha hecho costumbre referirse a las faltas ortográficas como un insulto a Cervantes… Por esta razón me quedé pasmada al fijarme detenidamente en su firma, en la que se identifica como Miguel de Cerbantes Saavedra. Debo aceptar que Cerbantes -en vez del acostumbrado Cervantes- me resultó repulsivo.. No valió el hecho de que [...]